Por Karol Melissa Quesada G.
El conflicto se define por ser una oposición o un desacuerdo entre personas o cosas. Todos en la vida hemos tenido un conflicto a lo largo de nuestra existencia, pues según González (2010), el conflicto es algo inherente al ser humano. Pero, no todos sabemos o buscamos la manera de resolverlos. Por esta razón, antes de entrar a resolver un conflicto se precisa entender qué es, cuál es su origen y cuál es su causa.
Hay
conflictos que se clasifican de acuerdo a la cantidad de personas que se ven
involucradas, como:
·
Conflictos
intrapersonales. Se dan en el interior de una persona consigo misma. Generalmente,
ocurren por la disonancia entre el sentir, el pensar y el hacer.
·
Conflictos
interpersonales. Se dan entre dos o más personas, los participantes tienen
prejuicios entre sí y suelen estar unidos por lazos más estrechos, muchas veces
el origen de estos conflictos tiene relación con factores emocionales. Pueden
ser: unilaterales, cuando solo una de las partes tiene una queja o disputa
con otra; o bilateral, cuando las dos partes quieren algo.
·
Conflictos de
grupo. Se dan cuando el problema se origina entre grupos de personas por
diversos motivos.
O
según sus características:
·
Conflictos ideológicos. Se enfrentan personas o
grupos con posturas ideológicas o políticas opuestas, o que defienden intereses
distintos. Las diferencias de las posturas suelen ser muy claras y en algunos
casos pueden convertirse en conflictos armados si una o las dos partes tiene o
pretende el poder.
·
Conflictos religiosos. Se enfrentan diferentes
sectores dentro de un mismo culto o miembros de diferentes cultos que se oponen
entre sí. Las pugnas tienen que ver con la interpretación de las escrituras
correspondientes o las doctrinas que
se elige adoptar. Estos conflictos tuvieron desenlaces violentos a lo largo de
la historia.
·
Conflictos políticos. Se enfrentan bandos o
sectores que intentan obtener el poder político, económico y territorial de
un Estado. En algunas
ocasiones, los conflictos políticos desencadenan guerras civiles o conflictos
armados entre países.
·
Conflictos filosóficos. Se enfrentan personas o
grupos con diferentes interpretaciones sobre un tema, una escuela o un problema
y muchas veces cada visión excluye a las demás. Estos conflictos no suelen
generar conflictos mayores.
·
Conflictos armados. Se
enfrentan grupos que suelen ser militares o paramilitares que pretenden obtener
el poder, territorio o recurso disputado a la fuerza.
Al
ser nosotros individuos, estamos expuestos a estar en algún momento dentro de algún
conflicto. En el ámbito laboral y al margen de buscar productividad en los procesos,
las compañías apuntan al trabajo en equipo, y son en estos espacios donde más se
debe contrarrestar los conflictos que se presenten y sacar de ellos el lado
positivo.
Ahora,
para enfrentar los conflictos se encuentran varios estilos, como pueden ser, evadiéndolos,
colaborando, transigiendo, complaciendo o compitiendo.
Para
llegar a la solución de un conflicto, cada persona requiere de habilidades
socio-afectivas, que aporten a un convenio o arreglo de la discusión.
·
Escucha
activa: Escuchar las razones de aquel
que está en desacuerdo.
·
Asertividad: Expresar calmadamente las propias emociones, deseos y
puntos de vista.
·
Empatía: Comprender el sentir del otro aún cuando se tenga
otro punto de vista
·
Toma de
perspectiva: Respetar la forma
en que el otro concibe la realidad, teniendo en cuenta que su punto de vista es
diferente al propio.
·
Pensamiento constructivo
y alternativo: Co-construir una
solución donde se integren los insumos de ambas partes y que implique una
salida armónica al problema.
Adoptando
estas habilidades, resulta más fácil llegar a la solución del conflicto, y para
esto se procede a seguir los siguientes pasos que muy probablemente te llevarán
al éxito.
·
Reconocer la
situación. Conocer a las partes implicadas y la raíz del conflicto.
Determinar qué es aquello que genera disputa, cuáles son sus causas.
·
Buscar
alternativas. Una vez entendido el conflicto y sus partes, es importante
analizar qué se puede hacer para intentar llegar a un acuerdo. Este punto
generalmente implica alguna renuncia o aceptación de las opiniones diferentes.
·
Proponer
soluciones. Entablar y proponer la comunicación con las partes
involucradas para debatir acerca de las posibles opciones o resoluciones. En
algunos ámbitos, esta instancia es conocida como de negociación y se puede
contar con un mediador que oficie de intermediario entre las partes.
·
Escuchar al
prójimo. Es recomendable adoptar una actitud de escucha y recepción para
conocer el punto de vista del otro y las posibles alternativas de acción que
pueda proponer.
·
Lograr el
consenso. El objetivo final de este proceso es que entre ambas partes
encuentren aquella alternativa que beneficie y perjudique en igual o similar
medida a ambas.
Aunque
también existen algunas técnicas planteadas por Banz, que ayudarán a la resolución
de los conflictos.
Por
ejemplo, la autora indica que se puede solucionar los conflictos a través de la
negociación, cosa a la que los implicados deben acceder voluntariamente y tendrán
en medio de ésta total autonomía. Por medio de la negociación, la idea es que
se realice un acuerdo; se planteen interés, puntos de vista, percepciones y
opciones que los beneficien a ambos.
Por
otro lado, habla de la mediación en caso de no poder existir una negociación, la
cual requiere de un tercero neutral que sirva como mediador entre las partes.
Esta persona, se encarga de ofrecer una instancia, explicar el proceso, exponer
los problemas de cada parte e invitar a la construcción de una solución para
luego ser firmada por cada uno de los implicados.
Por
último, les dejaré 7 etapas, para negociar un conflicto:
a. Entender el conflicto.
b. Comunicación con la oposición:
c. Lluvia de ideas para posibles soluciones:
d. Elegir la mejor solución
e. Usar a un tercero como mediador
f.
Explorar las
alternativas
g. Manejar situaciones estresantes y tácticas de presión
¿Por
qué es importante la solución de conflictos?
El
ser humano es un ser que por naturaleza requiere convivir con más individuos,
ya sea por aprendizaje o demás factores que lo invitan a estar en compañía de
otras personas. Las empresas en la actualidad conocen lo importante que puede
ser aprovechar grupos de trabajos y lo beneficioso que puede ser esto para su compañías,
pero como bien lo indica González en su definición de conflictos, es muy común
que en medio de relaciones grupales existan conflictos entre una o más
personas, por lo que la solución de estos no sólo puede ser una necesidad para
buscar armonía en un espacio, sino también, un momento en donde se aprende de
los demás, de sus intereses, de sus perspectivas. Si adoptamos habilidades socio-afectivas,
poniéndonos en el lugar de los demás, viendo objetivamente la situación, podremos
ver muchas más alternativas, aspectos a mejorar y/o crear el puente a un nuevo
aprendizaje.
Para
finalizar, hubieron tres ideas que más me impactaron de todo el material leído,
dentro de las que se encuentran, todas las alternativas que existen para la
resolución de un conflicto, es decir, que si en medio de una organización se
presenta un conflicto, los cuales son muy comunes, me parece que alguna de las
alternativas planteadas podrían ayudar mucho, y a decir verdad, muchas empresas
no ven la importancia de esto, y ven algo normal un conflicto sin tener en
cuenta el mal ambiente laboral que puede formar y lo perjudicial que puede ser
eso para las empresas. Otro aspecto que me impactó fue notar todos los tipos de
conflictos que pueden existir, además de la lluvia de ideas para crear posibles
soluciones.
Preguntas sobre las inquietudes encontradas tras la lectura del material de formación.
·
¿Por qué es
importante solucionar un conflicto?
· ¿Las técnicas expuestas por Banz para la resolución de conflictos funcionan en las empresas?

